Parece existir una creencia general bastante arraigada según la cual nuestras respectivas lenguas maternas - sobre todo si se trata de una lengua de prestigio y con una tradición literaria - nos cayeron del cielo un buen día a los hablantes, naturalmente junto con una gruesa gramática ya redactada que establecía de forma inequívoca cómo se deben hablar y escribir esas lenguas.
Por poner un ejemplo: a una pregunta como ¿por qué la gramática española dice que el pronombre lo se utiliza para referentes masculinos singulares en función de objeto directo, mientras que le se utiliza para referentes masculinos o femeninos, singulares, en función de objeto indirecto? la respuesta casi invariable es algo así como "porque así es como se dice en español correcto". Sin embargo - podríamos contestar -, en una zona del norte de Castilla como Burgos, donde se supone que la gente habla castellano bien hablado, el sistema pronominal es totalmente distinto del que dicta la gramática normativa, y frases como "la di el libro a ella" o "el bocadillo se le comió" se oyen constantemente y son percibidas como normales por una mayoría de la población. Bueno - contestará nuestro interlocutor - es que eso está mal dicho y resulta que los burgaleses son laistas y leistas (y algunos, según parece, hasta loistas). Ya -seguiremos nosotros - pero, ¿no parece un poco raro que, de repente, a casi todos los de Burgos y de otras zonas norteñas les haya dado por decir le en vez de lo, o la en vez de le? ¿Es que se han vuelto tontos o son ganas de ir contra corriente? ¿Cómo puede ser que en la zona donde nació la lengua castellana ésta se hable 'mal'?
La respuesta está en que la mayoría de burgaleses habla una variedad de castellano que no corresponde a la variedad reflejada por la norma, es decir, por la gramática normativa del idioma castellano que se toma como estándar y que, por razones históricas, se basa en la lengua hablada en Toledo en el siglo XVI.
domingo, marzo 04, 2007
domingo, octubre 29, 2006
Semisilabario íbero
El semisilabario íbero se utilizó en gran parte de la península ibérica para escribir textos en lengua íbera (este y sur de la península) y en lengua celta (centro-norte de la península).
Se trata de un sistema en el que alternan signos silábicos (utilizados para las oclusivas: TA/DA, TE/DE, TI/DI, TO/DO, TU/DU, KA/GA...,PA/BA,....) y signos alfabéticos (para las vocales, sibilantes, nasales y líquidas).
Por ejemplo, "Lingüistan" se escribiría como

es decir L.I.N.KU/GU.I.S.TA.N
Se trata de un sistema en el que alternan signos silábicos (utilizados para las oclusivas: TA/DA, TE/DE, TI/DI, TO/DO, TU/DU, KA/GA...,PA/BA,....) y signos alfabéticos (para las vocales, sibilantes, nasales y líquidas).
Por ejemplo, "Lingüistan" se escribiría como

es decir L.I.N.KU/GU.I.S.TA.N
Fascinantes
El lenguaje y las lenguas humanas me han parecido desde siempre fascinantes. Todo lo que tiene que ver con ellas lo es: el origen, el desarrollo y la evolución de las diferentes lenguas humanas y su interrelación; el estudio de las lenguas y de las escrituras muertas - una verdadera máquina del tiempo hacia el pasado; la relación entre las diferentes lenguas y familias lingüísticas actuales, los diferentes sistemas de escritura, la relación entre lengua y política, entre lengua y sociedad, entre lengua e historia y arqueología; los sorprendentes fenómenos fonéticos, morfológicos, sintácticos u ortográficos de algunas lenguas que para mí son especiales: gaélico, galés, tibetano, finlandés, griego, vasco, bereber,...; finalmente la aventura de crear idiomas nuevos, bien sea a partir de lenguas conocidas o bien sea "ex-machina".
Todo eso, el mundo de las lenguas. Fascinante.
Todo eso, el mundo de las lenguas. Fascinante.
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